Conflictos con los vecinos

Vecinos

Vivir en una comunidad de vecinos

La cercanía y la intercomunicación existente en una comunidad de vecinos, nos crea la obligación de moderar, en cierto modo, nuestra manera de actuar, y ser responsables en la convivencia vecinal. No implica una limitación del disfrute de nuestro hogar, sino más bien es un precio que todos debemos pagar para conseguir una convivencia pacífica y de respecto mutuo.

Desgraciadamente, cada vez es más común tolerar las malas conductas, la falta de empatía hacía las personas y dejarnos llevar por el denominado síndrome de “falta de educación”.

Conseguir convivir pacíficamente en comunidad debería ser posible pero, en algunas ocasiones, parece realmente complicado poder lograrlo. Debemos ser perseverantes para que la convivencia fluya correctamente dentro de una comunidad de vecinos, pese a ser uno de los aspectos más complicados en el seno de las relaciones entre personas.

El sentido común evita conflictos con los vecinos

A pesar de las diferentes definiciones que se le han tratado de dar a lo largo del tiempo, el sentido común es un concepto difícil de describir.

En definitiva, es lo que la gente piensa de forma general sobre un tema en particular. Por tanto, son creencias o conocimientos compartidos por una comunidad considerados como prudentes, lógicos o válidos.

Aplicando el sentido común, estamos de acuerdo que nuestras casas no son estudios de grabación donde sus paredes y techos están acondicionados para soportar ciertos niveles acústicos sin que lleguen a molestar al resto de vecinos.

Pero ¿quién no ha sufrido al vecino que practica con el piano o la guitarra eléctrica un día tras otro? Seguramente nos supone una molestia a cualquier hora del día, pero resulta obvio que hay momentos en los que el sentido común del vecino aficionado a la música debería actuar y quizás no lo haga.

Podemos aceptar que tiene que practicar y no tiene otro lugar donde hacerlo, eso sí, a un volumen moderado, pero también él o ella podría empatizar con sus vecinos y evitar practicar a la hora de la siesta o a partir de cierta hora de la noche.

“El sentido común son creencias o conocimientos compartidos por una comunidad considerados como prudentes, lógicos o válidos.”

Por consiguiente, cuando hablamos de la moderación del ruido en nuestra vivienda, debemos ser conscientes de las fuentes generadoras de ruidos en el hogar. Eso conlleva ser responsables cuando utilicemos los aparatos o dispositivos electrónicos, tales como lavadora, secadora, secador, televisión, radio, entre otros.

Deberíamos tener en consideración el ruido que podemos generar con ciertos juegos, saltos, arrastre de muebles, caminar con tacones, conversaciones elevadas. También el desprendimiento de olores molestos con el encendido de barbacoas, entre otras actividades o comportamientos.

¿Y si el vecino no aplica el sentido común?

Desgraciadamente, puede suceder que convivas en comunidad y algún vecino no respete la armonía de la convivencia o realice determinadas actividades molestas. En conclusión, que no aplique el anteriormente comentado sentido común.

Según el artículo 20 de la Ley de Propiedad Horizontal, se establece que “corresponde al administrador de fincas de la comunidad de vecinos velar por el buen régimen de la casa, sus instalaciones y servicios, y hacer a estos efectos las oportunas advertencias y apercibimientos a los titulares”.

De hecho, no sólo corresponde al administrador de fincas, sino que también incumbe al presidente de la comunidad velar por la buena convivencia.

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Por lo tanto, el presidente de la comunidad y el administrador de fincas tienen un papel fundamental a la hora de conseguir una convivencia pacífica y de respeto entre todos los vecinos.

Cómo actuar para intentar solucionarlo tú mismo

Puede ser recomendable proponer como orden del día en la próxima junta de la comunidad de vecinos el tema de prevención, acción y concienciación frente al ruido y los malos olores en la comunidad. La inclusión de este tema en el orden del día, permitirá que se aborde el asunto y se estudien las medidas que debe llevar a cabo la comunidad de vecinos, para evitar causar molestias y comportamientos ruidosos.

En muchas ocasiones, solucionar la situación de manera cordial y amistosa con el vecino molesto es la manera más acertada de resolver el problema.

Te recomendamos que envíes una carta de queja al vecino molesto. De esta manera, estarás agotando la vía amistosa de comunicación directa, haciéndolo de una forma sosegada y pacífica.

Al mismo tiempo, te permitirá disponer de una prueba escrita que justifique “tu buena intención” en la resolución del problema. Si con esta carta consigues que el vecino molesto cese en sus actividades molestas, te habrás ahorrado tiempo y dinero.

Como última alternativa, puedes decidir entablar acciones legales. En ese caso será el presidente de la comunidad quien realice las oportunas advertencias bajo el apercibimiento de iniciar las acciones judiciales procedentes.

Escribe comentarios y, si tienes dudas, plantéalas e intentaremos ayudarte.

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