5 novedades de la reforma de la ley de arrendamientos urbanos

5 novedades de la reforma de la ley de arrendamientos urbanos

El pasado día 19 de diciembre de 2018 entraron en vigor las novedades de la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos. Esta reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos tiene como finalidad principal la de fortalecer los derechos de los arrendadores frente al arrendador. A continuación, te resuminos las principales novedades.

Ampliación del periodo mínimo del contrato de arrendamiento

El artículo 9 de la Ley de Arrendamientos Urbanos se encarga de establecer el plazo mínimo de duración de los contratos de arrendamiento. Aunque el periodo del alquiler puede ser libremente pactado por las partes -inquilino y arrendador- la norma estipula, con carácter general, una duración mínima.

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De esta forma, en caso de que el contrato se llegara a pactar por un periodo inferior al mínimo legal, el inquilino podrá exigir que se prorrogue hasta alcanzar el citado plazo.

En este sentido, una de las principales medidas establecidas por la ley de arrendamientos urbanos es la modificación del plazo mínimo de los contratos. Concretamente, pasa de 3 a 5 años, o 7 años si el arrendador es una persona jurídica. Por lo tanto, se amplía el plazo legal mínimo durante el que el inquilino puede permanecer en la vivienda alquilada.

Ampliación de la prórroga del contrato tras su vencimiento

Por otra parte, el artículo 10 de la Ley de Arrendamientos Urbanos se refiere a la posible prórroga del contrato de arrendamiento tras su vencimiento.

Hasta ahora, si llegado el momento del vencimiento del contrato o de una de sus prórrogas ninguna de las partes había notificado a la otra, al menos con treinta días de antelación a la fecha de vencimiento, su voluntad de no renovarlo, el contrato se prorrogaba durante 1 año más.

Con la modificación operada en la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos:

Si llegada la fecha de vencimiento del contrato, o de cualquiera de sus prórrogas, una vez transcurridos como mínimo cinco años de duración de aquel, o siete años si el arrendador fuese persona jurídica, ninguna de las partes hubiese notificado a la otra, al menos con treinta días de antelación a aquella fecha, su voluntad de no renovarlo, el contrato se prorrogará necesariamente durante tres años más.

Limitación de la fianza

La nueva Ley de Arrentamiento Urbanos modifica también uno de los artículos más importantes. Concretamente, el artículo 36, que se encarga de regular la fianza.

En el caso del arrendamiento de vivienda, en los contratos de hasta cinco años de duración, o de hasta siete años si el arrendador fuese persona jurídica, el valor de esta garantía adicional no podrá exceder de 2 mensualidades de renta.

Esta medida tiene el objetivo de evitar la práctica de abusos por parte del arrendador, pudiendo exigir, con la anterior normativa, todo tipo de avales.

Posibilidad de obras de mejora con acuerdo

También se introduce la posibilidad de que mediante acuerdo entre el propietario y el inquilino se puedan realizar obras de mejora en la vivienda alquilada sin necesidad de firmar un nuevo contrato.

Gastos de gestión inmobiliaria y formalización del contrato

Finalmente, también cabe destacar que la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos establece expresamente que los gastos de gestión inmobiliaria y formalización del contrato (en caso de encargase a empresas especializadas) sean abonados por el arrendador cuando se trate de persona jurídica (empresa o sociedad), salvo los gastos que sean iniciativa directa del arrendatario.

Hasta aquí las principales novedades de la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos. Si tienes dudas al respecto, contamos con un equipo de asesores legales que están a tu disposición para atenderte, sin compromiso.

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