¿Cuándo deducir los gastos del coche?

¿Cuándo deducir los gastos del coche?

Suponemos que si eres trabajador autónomo o has montado una empresa te has preguntado alguna vez ¿cuándo puedo deducirme los gastos del coche?

Bien, por eso nos hemos decidido a elaborar este artículo que trata exclusivamente de la deducción de los gastos del coche ya que, aunque parezca sencillo, la letra pequeña es destacable.

Como ya sabes, si desempeñas una actividad profesional o empresarial ostentas el derecho de aplicarte la deducción de una serie de gastos tanto el IVA como en el IRPF. Y es aquí, precisamente, en los gastos del coche, donde la Agencia Tributaria mantiene criterios muy dispares dependiendo de si trata del IVA o del IRPF.

La primera pregunta que debes plantearte es si tu coche está o no afecto a tu actividad económica.

¿Tu coche está afecto a tu actividad económica?

Queremos que consigas diferenciar claramente los gastos del coche que puedes llegar a desgravar en tu Declaración de la Renta atendiendo a la Ley de IRPF. Y por otro lado, las cuotas de IVA soportado por las compras o gastos del coche que puedes deducirte a través del IVA.

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Para que te hagas una ligera idea, la Ley del IRPF permite la deducción del 100% de los gastos del coche. Sin embargo, la normativa del IVA, establece que podrás deducirte entre el 100% o el 50% de la cuota del IVA de los gastos relacionados con tu vehículo, atendiendo básicamente a la afectación del coche a tu actividad económica.

¿Qué significa tener afectado tu coche a la actividad económica?

Con carácter general un elemento patrimonial de la empresa o del autónomo se encuentra afecto a la actividad económica cuando es utilizado exclusivamente en la actividad económica del contribuyente (inmuebles, elementos de transporte, gastos del local). Además se requiere que la afectación sea necesaria para el desarrollo de la actividad.

Por lo tanto, un vehículo se entiende que está afecto al 100% a tu actividad cuando lo utilices exclusivamente para el desarrollo de tu trabajo.

La Ley del IRPF permite la deducción del 100% de los gastos del coche. Sin embargo, la normativa del IVA, establece que podrás deducirte entre el 100% o el 50% de la cuota del IVA de los gastos relacionados con tu vehículo, atendiendo básicamente a la afectación del coche a tu actividad económica.

Pongamos un ejemplo, imagina que has adquirido un vehículo.

1º Supuesto: Lo pagas al contado.

Supongamos que has comprado un turismo. En este caso si únicamente lo utilizas para desempeñar tu actividad, se entenderá afectado al 100%, según el artículo 22 de la Ley del IRPF. Pero cuidado porque el apartado 2 del citado artículo establece que:

“No se entenderán afectados:

1º Aquéllos que se utilicen simultáneamente para actividades económicas y para necesidades privadas, salvo que la utilización para estas últimas sea accesoria y notoriamente irrelevante de acuerdo con lo previsto en el apartado 4 de este artículo.”

El apartado 4 del artículo 22 dispone que:

“Se considerarán utilizados para necesidades privadas de forma accesoria y notoriamente irrelevante los bienes del inmovilizado adquiridos y utilizados para el desarrollo de la actividad económica que se destinen al uso personal del contribuyente en días u horas inhábiles durante los cuales se interrumpa el ejercicio de dicha actividad.”

Cómo deducir los gastos del coche

Lo establecido en el anterior párrado no es de aplicación para los vehículos de turismo, sus remolques, motocicletas, aeronaves, ciclomotores o embarcaciones deportivas o de recreo, salvo los siguientes supuestos:

a) Vehículos mixtos destinados al transporte de mercancías. En estos casos es necesario estar dado de alta en el epígrafe de transportista.

b) Los destinados a la prestación de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestación. Es el caso de los taxistas.

c) Vehículos destinados a la prestación de servicios de enseñanza de conductores o pilotos mediante contraprestación. Se trata de autoescuelas.

d) Aquellos destinados a los desplazamientos profesionales de los representantes o agentes comerciales.

e) Los destinados a ser objeto de cesión de uso con habitualidad y onerosidad.

Muy importante, tendrán la consideración de automóviles de turismo, remolques, ciclomotores y motocicletas los definidos como tales en el Anexo del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, y los definidos como vehículos mixtos en dicho Anexo y, en todo caso, los denominados vehículos todo terreno o tipo “jeep”.

Sin entrar a valorar la concurrencia de la afectación del vehículo, dado que el pago del precio por la compra del coche ha sido al contado, la deducibilidad de este gasto del coche está condicionada por el principio de su correlación con los ingresos.

Si desempeñas una actividad profesional o empresarial ostentas el derecho de aplicarte la deducción de una serie de gastos tanto el IVA como en el IRPF. Y es aquí precisamente, en los gastos del coche, en los que la Agencia Tributaria mantiene criterios muy dispares dependiendo de si trata del IVA o del IRPF.

En otras palabras, debe quedar demostrada la vinculación del vehículo a la actividad económica desarrollada. Los gastos han de estar correctamente registrados en la contabilidad o en los libros registros y debidamente justificados.

Es recomendable que un asesor te facilite el contrato de compraventa de tu vehículo y te guie en el proceso de compra para evitar posibles irregularidades.

Contrato compraventa vehículo

2º Supuesto: compra del vehículo mediante financiación.

Imagina que has decidido financiar la comprar del vehículo que vas a destinar a tu actividad. La deducibiliad de los gastos financieros en las actividades económicas depende de la condición de elemento afecto a la actividad de la deuda. En otras palabras, de que el pasivo sea necesario para la obtención de los rendimientos.

Pues bien, los gastos financieros correspondientes al préstamo suscrito para la adquisición del vehículo sólo puede tener la naturaleza de gastos del coche deducible en la determinación del rendimiento neto de tu actividad económica, si el vehículo se utiliza únicamente en el desarrollo de tu actividad.

La exclusividad en el uso del vehículo

Según el artículo 95 de la Ley de IVA, “los bienes o servicios que se utilicen simultáneamente para actividades empresariales o profesionales y para necesidades privadas”, quedarán excluidos del derecho de deducción que tienen los autónomos.

En este caso, si se determina la utilización exclusiva de tu vehículo a tu actividad podrás deducirte tanto la amortización del vehículo, los gastos de mantemiento, así como los gastos financieros derivados de su adquisición. Eso sí, no olvides que serán los órganos de Gestión e Inspección de la Administración Tributaria quienes valoraran si te corresponde aplicarte esta deducción.

Recuerda, si finalmente utilizas tu vehículo para fines particulares y profesionales, la afectación no será exclusiva.

La consecuencia es que el mismo no tendrá la consideración de afecto a la actividad económica. Y por tanto, los gastos del coche no serán deducibles en la determinación del rendimiento neto ni las amortizaciones ni los citados gastos derivados de su utilización y de la financiación ajena.

En resumen, si trabajas como freelance y quieres deducirte el 100% del IVA y los gastos relacionados con tu coche, la Agencia Tributaria puede entender que no procede por tu tipo de actividad, ya que no se ajustaría a la normativa.

En este caso, puede pedirte que justifiques la afectación del coche y es aquí donde llega la parte delicada (por la dificultad) y poco recomdable (porque si no lo aceptan tendrás que devolver el dinero que conseguiste deducir en primer término, al presentar tus liquidaciones trimestrales).

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